Un huerto en casa es una buena forma de comenzar una alimentación saludable, pues podrás obtener alimentos más naturales, libres de pesticidas y químicos, lo cuales te aportarán mayor valor nutrimental.

Al entregarte a esta tarea no sólo obtienes beneficios propios, también generarás un impacto positivo en el medio ambiente, ya que contribuyes con la expansión de ecosistemas verdes dentro del paisaje urbano.

Asimismo, entrarle a esta nueva actividad puede resultar bastante recreativa para ti y tu familia, pues generas una nueva conciencia sobre los cuidados de la tierra y la naturaleza; incluso, tú y tus seres queridos pueden volverse más propensos a consumir frutas y verduras.

 

¿Qué es lo que necesitas?

– Un lugar exterior con luz directa del sol.

– Recipientes a la medida del lugar que elijas.

– Sistema de riego.

– Sustrato orgánico. Puede ser humus de lombriz o fibra de coco.

– Tierra de cultivo.

– Las semillas que quieras cultivar. Si eres nuevo en esto de la cosecha, puedes optar por brotes para que florezcan más rápido.

 

¿Qué puedes sembrar?

De preferencia opta por frutas o vegetales de temporada, así aprovecharás mejor los recursos de cada estación del año.

Primavera: lechugas, perejil, albahaca, rábano, betabel, fresas, tomate pimiento.

Verano: betabel, perejil, cilantro, albahaca, espinacas, arúgula, pimiento, berenjena.

Otoño: habas, espinacas, acelgas, perejil, arúgula.

Invierno: zanahorias, espárragos, acelgas, uvas, pimiento.

 

Preparación

  1. Mezcla la tierra con el sustrato orgánico y agrégala dentro de los recipientes.
  2. Humedece de forma homogénea la zona de cultivo.
  3. Si son semillas muy pequeñas, basta con dejarlas encima de la tierra. En el caso de semillas más grandes, bastará con hacer un pequeño agujero de no más de 5 cm.
  4. Pon 2 o 3 semillas juntas, cubre con un poco de sustrato y riega con mucho cuidado.
  5. Conforme vayan creciendo quita las raíces más débiles para que las fuertes se abran paso libremente.
  6. Riega las plantas muy temprano o durante la noche, así las plantas aprovecharán mejor la humedad.
  7. Es probable que la plagas lleguen a tus cultivos, para evitarlo puedes remediarlo con insecticidas naturales como caléndula, ceniza de madera, ajenjo, bicarbonato de sodio, mariquitas.

 

Sin duda, la frase “no hay como hacerlo en casa” es una afirmación bastante acertada, pues al cosechar tus propios alimentos tendrás la seguridad de que estos serán totalmente naturales y estarán libres de cualquier sustancia nociva.

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